Comparativas
Bosch vs Shimano vs Yamaha: qué motor de e-bike elegir en 2026
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El motor es lo primero que se anuncia y lo último que se entiende bien. Hay dos familias: motores centrales, montados en el eje de pedalier, y motores de buje, en la rueda delantera o trasera. La diferencia no es solo de ubicación: cambia cómo se reparte el peso, cómo responde en rampa y cuánto puedes exigirle.
Un motor central mide el par que aplicas al pedal y lo multiplica, por lo que la asistencia se siente natural y escala con el esfuerzo. Es el estándar en bicis de gama media-alta —trekking, montaña, muchas urbanas premium— y es lo que llevan la Fischer Viator 4.2i o la ONESPORT OT07 de este catálogo.
Un motor de buje es más simple y barato de fabricar, por eso domina las e-bikes de entrada. Empuja con menos matiz —a menudo por velocidad, no por par pedaleado— y añade peso no suspendido en la rueda. Es lo que monta la ADO Air20 Pro: cumple en llano, se nota más en cuestas.
El par (Nm) importa más que la potencia nominal, que en la UE está limitada a 250 W en la mayoría de casos. Un motor de 80 Nm como el de la Antgooat Speedy 29 tira bien en rampa; uno de 40-50 Nm en una bici ligera es suficiente porque hay menos peso que mover.
La recomendación práctica: si vas a llevar peso, subir cuestas con regularidad o rodar más de 40 km por salida, prioriza un motor central de par alto. Si tu uso es plano, corto y el precio manda, un motor de buje cumple y abarata la bici de forma notable.



